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Agosto 31, 2016

Tendencias en Marketing, Comunicación y Eventos en 2017

Las estrategias de comunicación en el ámbito de los eventos pasan actualmente por uno de sus momentos clave. Un período en el que la coexistencia de diversos factores como la integración tecnológica, la participación entre los asistentes o el dinamismo en su aspecto más lúdico dentro del propio evento, nos obliga a estar un paso por delante y anticiparnos para lograr la perfección en nuestro trabajo. Conoce cuáles serán las mejores tendencias en marketing, comunicación y eventos en 2017.

Redes sociales

Un must indispensable que irrumpe entre los event planners y las empresas de organización de eventos. Y es que no se trata simplemente de contar lo que haces a través de una red social, sino de darle un plus de participación a nuestro evento a través de aplicaciones, como por ejemplo Snapchat, la cual gracias a su contenido efímero (apenas diez segundos) nos permitirá hacer concursos o divertidos juegos que fomenten el espíritu de equipo entre los empleados de una empresa, en caso de que se trate de un team building o convención interna, o simplemente de romper el hielo si hablamos de una fiesta. Lo mismo viene ocurriendo con el uso que están empezando a hacer las marcas de Snapchat.

Algo parecido viene ocurriendo con Whatsapp; el famoso sistema de mensajería instantánea cada vez es más empleado por marcas en el sector de marketing y eventos. Sin embargo hay algo importante a destacar en este aspecto, y es que debemos evitar agregar los contactos en grupos y utilizar siempre las listas de difusión. La mensajería con Whatsapp puede ser empleada antes, durante y después del evento, ya sea para anunciarlo con antelación, recordar la fecha y crear acceso a contenidos o premios exclusivos a través del móvil, enviar tips a los participantes durante el evento o realizar encuestas una vez finalizado.

Además las redes sociales permiten crear un concepto de co-creación del evento, de manera que éste ya no recae solamente sobre el organizador, sino que es más participativo, a semejanza casi de una brainstorming, permitiendo conocer los gustos, opiniones y expectativas de los clientes mediantes el uso de diversas RR.SS.

Internet y la posibilidad del streaming

Con el abaratamiento de los costes en ciertos sectores, son muchas las empresas que tienden a sustituir cierto tipo de eventos multitudinarios, que antiguamente solían realizarse a la vieja usanza (con el alquiler de un recinto, un servicio de catering y asistencia de los invitados a ponencias, discursos o masterclass) con un método más rápido, cómodo y efectivo: La digitalización y el streaming.

Por ejemplo son numerosos y muy variados los eventos corporativos dentro de grandes empresas que prefieren incorporar monitores o grandes pantallas en cada una de sus sedes u oficinas y mantener un evento en streaming sin la necesidad de desplazarse físicamente a un lugar concreto.

Además el streaming nos permite la utilización de elementos interactivos, como un chat, donde varios usuarios pueden interactuar entre ellos de manera equitativa, sin importar su ubicación geográfica, o ahorrar costes en el caso de un comunicado interno dentro de una empresa o evento corporativo.

Hoy en día hay multitud de aplicaciones y plataformas que nos permiten enviar vídeo en directo y hacer streaming incluso desde el teléfono móvil, en este artículo de Xatacamovil tenéis un ejemplo de ellas.

streaming

Reducción del gasto, ecología y sostenibilidad

Cada vez son más las personas preocupadas por el medio ambiente y por generar el mínimo impacto con sus actos, y si con ellos se consigue ahorrar unos euros, mejor que mejor. Es más, ya no sólo es buen gesto hacia el planeta (y hacia el bolsillo) es que encima hoy en día está muy bien visto y considerado.

Si esto lo trasladamos al ámbito de los eventos, nos daremos cuenta de cómo ciertos acontecimientos de este tipo suelen ser algo efímeros, o durar tan sólo unos horas, lo cual nos pone en bandeja la posibilidad de usar materiales reciclados para la propia arquitectura del acto, lámparas de bajo consumo o bien invitar al público del evento a que ayude con un gesto a la preservación del medio ambiente, instalando distintos tipos de recipientes para separar los residuos generados en la fiesta.

Un guiño que también puede convertirse en un claim en sí mismo. Un reclamo que no hay que esconder, haciendo que el propio evento destaque por ser “una fiesta sostenible” o bien que los sobrantes sean utilizados para su donación a una ONG determinada.

sostenibilidad

Ir más allá de los eventos temáticos

Asúmelo. La realización de un evento temático está más que visto. No obstante se puede (y se debe) ir más allá.

La mejor manera es trasladar el espíritu del evento al espacio corporativo, logrando una fusión entre ambos que darán una personalización muy especial remarcando la marca dentro de la organización. Algo que podemos realizar con un gesto tan simple como los colores, aplicando los tonos predominantes de la empresa (o el único tono que tenga) e introducirlo en la temática de nuestro evento, ya sea ésta un determinado cuento, película de cine o fábula fantástica.

Todos hemos conocido el claro ejemplo de las fiestas temáticas de Navidad, pero ¿por qué no darle una vuelta y convertir la Navidad en el motivo para asistir y la temática trasladarla a la de una película concreta? Por ejemplo con una temática de “El Mago de Oz” podemos jugar con la magia e ilusión e incorporar a los hijos de los invitados, convirtiendo a los pequeños en protagonistas del evento navideño.

El neuromarketing

Hay que admitirlo, el neuromarketing está de moda. Y es que a pesar de que este concepto existe desde hace décadas y ha convivido en el inconsciente colectivo durante años, no ha sido hasta hace muy poco tiempo que la noción de neuromarketing ha calado entre a sociedad, la cual se muestra siempre interesada (y algo reticente, todo sea dicho) ante el significado de esta palabra.

En el campo del marketing y de la publicidad el neuromarketing apela a los sentimientos de la audiencia, algo que trasladado a los eventos puede resultar muy útil para conseguir involucrar más a los asistentes.

Una ciencia muy divertida y, ojo, porque funciona. No en vano el uso de un color predominante como el rojo en ciertos logotipos, ofertas o marcas no es casualidad, pues es un color que está demostrado que aumenta el ritmo cardiaco, invita a la acción y posee un mayor impacto en nuestro cerebro. Lo mismo ocurre con los tonos verdes aluden a la ecología y la vida saludable (recordemos el “Slogan piensa en verde de Heineken o el logo de Leroy Merlin), los tranquilos azules que apelan a la libertad y la individualidad (¿será casualidad que Facebook y Twitter lo utilicen en sus logotipos? Obviamente no) o los tonos morados empleados para dar la sensación de solucionar problemas y llenos de connotaciones de fantasía y misterio.

La creencia generalizada en que las acciones que realizamos las hacemos por decisión propia, se ve cuestionada y se tabalea en el neuromarketing, pues en este caso deben ser los organizadores del evento los que deslizan e introducen de manera imperceptible los elementos que den pie a esa reacción del público, ya sea mediante la decoración, los colores o los olores. Una tendencia en alza la del marketing olfativo, que cada vez consigue más adeptos. Por ejemplo una de las propuestas más originales en cuanto a marketing olfativo en España la encontramos en Kaori Project.

neuromarketing

El móvil es la prioridad

Hoy en día está bastante claro que nuestro Smartphone juega un papel relevante en nuestro día a día. Quizá veamos el email tres o cuatro veces al día, pero en lo que respecta al teléfono móvil está demostrado que interactuamos con él más de cincuenta veces a lo largo de la jornada.

Y es que el teléfono móvil es lo que se conoce como “primera pantalla”, a pesar de que se siga comprando mayoritariamente a través del ordenador de sobremesa o portátil y que haya ciertas acciones que sólo realizamos en estas citadas plataformas, los móviles están dentro de nuestra vida y suponen un canal  por el cual percibimos un  porcentaje de información muy elevado en nuestro día a día.

Es por ello que tanto, el aviso del evento, la realización de este y el post evento, se vean reflejados en el teléfono móvil, bien a través de aplicaciones, algunas de ellas muy útiles para controlar la entrada a recintos (como por ejemplo Entry en la que tan sólo con llevar tu Smartphone en el bolsillo y traspasar la puerta del local se te activa el nombre en la lista de invitados) o bien a través de las diversas redes sociales que hemos citado anteriormente como Whatsapp o Snapchat.

¡No te olvides de jugar ni de involucrARTE!

El componente lúdico se ha convertido en un indispensable a la hora de organizar eventos. Ya no basta con ser un observador más, hay que involucrarse en el acto y lograr que los invitados también lo hagan, que se hagan partícipes de él como cómplices del suceso.

Con todas las tendencias citadas en los puntos superiores ya partimos con algo de ventaja, pero nunca hay que olvidar que nuestro objetivo principal siempre se va a centrar en lo que exponemos en este punto. Divertir e involucrar.

Un buen ejemplo con el cual podemos hacer que los asistentes se involucren es empleando las últimas tecnologías, algo que nunca falla. Y es que aunque sea por curiosidad el público se acercará a ver el “cómo se hace” o “qué hace” y el efecto será domino. Atrás han quedado los típicos fotomatones más que vistos en todo tipo de eventos, ahora lo que se lleva son los hologramas y realidad virtual.

Las tendencias en este campo apuntan a un interés exponencial con un público altamente receptivo y participativo que querrá verse reflejado en ese otro mundo virtual. Unas ideas que puede ser rematada con otro de los elementos más de moda en los últimos tiempos: los drones.

Drones que realicen fotografías aéreas de los participantes, o incluso que puedan llegar a ser manejados por el propio público  en las convenciones otorgando un plus que conjuga la tecnología, la diversión, la participación e incluso hasta el deporte.

creatividad

Un vídeo vale más que mil palabras

El concepto de que una imagen vale más que mil palabras queda reemplazado por el del vídeo. Un medio INDISPENSABLE que debe estar presente de manera categórica en todos los eventos, ya sea mediante pantallas de plasma, proyectores o cualquier otro tipo de animación audiovisual que ejerza de base, tanto para la imagen del evento en sí como para su propia ejecución y dinamismo.

Además no olvidemos otro de los conceptos que liga con la tendencia del uso de móviles y es el llamado “efecto multicanal o multiplataforma”, es decir, adaptar los contenidos a diversas pantallas que emplea el usuario, no repetirlo y sí adecuar, ya sea móvil, ordenador de oficina, televisión, tableta o cualquier otro canal empleado para captar la atención de nuestros clientes, permitiendo que el usuario pueda trabajar en un ordenador, redactar un email, mirar sus redes sociales a través de móvil y comprar mediante su tableta. No en vano recordemos que según estimaciones se espera que en 2020 haya 50 billones de dispositivos conectados a internet, lo que significa superar a los habitantes del planeta

Asimismo no debemos olvidar que la televisión del futuro, tal y como se predica dentro de la industria del marketing digital, será YouTube. Un medio cada vez más empleado (sobre todo por los llamados “generación  millennial” nacidos entre el año 1980 y 2000) para disfrutar de una experiencia audiovisual a la carta y completamente personalizada que ira acentuándose en el futuro, y por si fuera poco con una tendencia en alza que chirria a más de uno: el vídeo vertical.

La conexión entre estas tendencias y su uso conjunto el ámbito del marketing a la hora de organizar un evento, o durante su ejecución e incluso tras la finalización de éste, nos asegura tener controlada la asistencia al mismo, así como el grado de participación del público y su satisfacción.

Y es que ya no basta con verlo, hay que vivirlo. Se da un paso más allá hacia lo experimental, alcanzando a nivel emocional a los asistentes, haciéndoles participar con el propio evento, viviendo una autentica user experience. ¿Y vosotros cómo aplicaríais estas tendencias en un evento?